Tráfico | T 53° H 57%

Espectáculos

“Circo”, un documental que destaca la singular vida circense salvadoreña

WUNI News
08/25/2014 4:24 PM

San Salvador, 24 ago (EFE).- El documental “Circo”, estrenado esta semana, saca a la luz la singular vida de los artistas circenses salvadoreños, que pese a sufrir dificultades económicas, educativas y de seguridad, siempre están listos para hacer reír y entretener a los demás.

Esta producción cuenta la historia de la familia circense Ruiz-López, enfocada en la vida de Ángel Ruiz, dueño del circo “Los Traviesos” que con su esposa, Carmen, y sus tres hijos, mantienen viva esta tradición “que por herencia han recibido”, dijo a Acan-Efe el guionista y productor del documental, Mauro Arévalo.

La cinta se estrenó este viernes en San Salvador y es un trabajo del Centro de Producción Audiovisual de la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA) salvadoreña.

Esta producción, que dura 39 minutos, más que reflejar “el show de un circo”, permite “que el público pueda darse cuenta quiénes son, cómo viven, cómo se alimentan, cómo estudian, dónde duermen” los artistas circenses, destacó Arévalo.

“Es decir, (busca) sacar lo cotidiano que el circo tiene a través de sus actores, que para la sociedad común no es normal, es extraordinario”, enfatizó.

“Circo” contiene una producción musical totalmente salvadoreña, en la que hay arreglos de Alejandra Funes (chelo), Aldo Merino (percusión) y del mismo guionista y productor, Mauro Arévalo (teclado), de acuerdo a un comunicado de la SECULTURA.

Las grabaciones se realizaron en agosto de 2013, en jornadas de 8 a 14 horas diarias, mientras que la postproducción llevó seis meses, desde enero de este año, y estuvo a cargo de Edson Amaya, quien le dio el formato de cine.

En declaraciones a Acan-Efe, el dueño del circo “Los Traviesos”, Ángel Ruiz, reconoció que esta profesión en el país es “bastante difícil” por todas las adversidades que se deben superar.

Sin embargo, destacó que en su profesión y la de su familia no hay tiempo para la tristeza.

“En nosotros la alegría siempre está continua, no hay mucha aflicción que se diga, nos deprimimos sólo un ratito; de ahí, cuando cae la noche empezamos actuar y se nos olvido todo”, relató.

De acuerdo a Ruiz, en el año se movilizan “unas 25 veces” para actuar en diferentes partes del país.

A veces únicamente hacen 10 dólares por función, aunque cuando va bien son hasta 100 dólares, reconoció.

En este constante movimiento, a los artistas circenses se les dificulta estudiar, como es el caso de Ruiz, quien nació y ha crecido en un circo, al igual que su papá y generaciones pasadas, según señaló.

“Es muy raro que el que ande en un circo diga que es un bachiller, que es un licenciado, porque nosotros estudiamos lo básico”, señaló Ruiz.

En esta profesión no solo se heredan las habilidades artísticas, sino también las dificultades que se tienen que enfrentar por la vida itinerante.

Por ejemplo, de los tres hijos de Ruiz, sólo la mayor, de 25 años, ha logrado estudiar 10 años, mientras que los otros dos, de 21 y 15 años de edad, sólo han cursado entre tres y cinco años.

También, los artistas circenses deben lidiar con las inclemencias del clima por las lluvias y con la inseguridad que asedia al país, que dada su condición es mayor porque no tienen una casa formal y se meten en diversos lugares, algunos más peligrosos que otros.

Ruiz señala que en su caso se hacen los “humildes” para no tener problemas en los lugares a donde llegan y en algunas ocasiones regalan hasta 20 entradas gratis a los pandilleros para que no les hagan daño.

En El Salvador existen al menos 61 circos registrados en la Dirección de Espectáculos Públicos, Radio y Televisión del Ministerio de Gobernación y Desarrollo Territorial, según informó una fuente de esa dependencia a Acan-Efe.

“La mayoría de ellos atraviesan situaciones de vulnerabilidad tales como extrema pobreza, carpas en mal estado, mobiliario obsoleto, condiciones insalubres, analfabetismo, deserción escolar”, según la coordinadora de Espectáculos Internacionales de este Ministerio, Ana de Lara.

Además, son “acechados por las maras” y los adultos mayores “no cuentan con un ingreso por jubilación”, añadió.