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Pérez Molina cree que EEUU acepta ya hablar sobre legalización de drogas

WUNI News
08/28/2014 1:49 PM

Panamá, 27 ago (EFE).- El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, reafirmó su apoyo a la legalización de las drogas y consideró en una entrevista con Efe que Estados Unidos ha flexibilizado su posición y ya acepta hablar de esa posibilidad.

“Del rechazo y asegurar que ni siquiera iban a tocar el tema (en EEUU) han pasado a decir que están dispuestos a empezar a dialogar aunque no estén de acuerdo, lo que ya es un cambio importante”, explicó el gobernante guatemalteco al concluir una vista oficial de un día a Panamá.

“Yo estoy convencido de que tenemos que hacer diferentes las cosas de lo que hemos venido haciendo en los últimos cincuenta años”, declaró Pérez Molina y consideró que “el prohibicionismo no nos ha funcionado” para vencer al narcotráfico.

La postura de Guatemala, según precisó su presidente, es buscar “la regulación, unas drogas hay que legalizarlas, otras hay que regularlas, y a la vez hacer esfuerzos en prevención, en salud y en respeto a los derechos humanos”.

“Eso -aseguró- puede ser mucho mas positivo que lo que hemos venido haciendo, que no ha funcionado”.

Según Pérez Molina, “afortunadamente ha ido ganado más terreno la idea de que tenemos que ser más creativos y ver qué cosas podemos hacer diferentes”.

El gobernante lamentó como hasta ahora la lucha exclusivamente represiva contra el narcotráfico “nos ha hecho perder recursos humanos, que son los más valiosos, y ha debilitado la institucionalidad de nuestros países”.

“No se ha logrado ganar, después de cincuenta años, y ni siquiera mejorar las condiciones”, subrayó en referencia a la lucha contra las drogas.

Pérez Molina recordó que cuando él hizo “la primera declaración -sobre la necesidad de legalizar las drogas-, a las 24 horas reaccionó la embajada de Estados Unidos rechazando y señalando que ellos estaban en contra y que no era viable”

Según él, “va a tomar tiempo”, pero la legalización de las drogas “es una tendencia que no se va a poder parar”.

El presidente guatemalteco hizo énfasis en el problema del narcotráfico como uno de los más importantes que afecta a su país, inseparable de la violencia y junto a la pobreza, incluso el hambre, la desigualdad, la migración de menores y la crónica exclusión de la población indígena.

El Gobierno de Pérez Molina va concluir su mandato en 2016 con el logro de haber reducido sensiblemente la violencia, la pobreza y la desigualdad, aseguró su presidente.

Tras una gestión dos años y ocho meses ha conseguido reducir de 40 a 30 la tasa homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que significa una reducción del 10 por ciento, pero una realidad de 15 asesinatos diarios.

En cuanto al problema de la emigración, especialmente la infantil, a Estados Unidos, Pérez Molina admitió que aún no hay un acuerdo concreto para resolver el problema con Washington, pero señaló que “ya es un logro que los cinco países afectados hayan empezado a dialogar”, en referencia también a El Salvador, Honduras y México.

“Nosotros hicimos la propuesta de que se hiciera un plan para Centroamérica, pero se quedó sobre la mesa”, explicó sobre su última visita a Washington junto a los presidentes de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, y de Honduras, Juan Orlando Hernández.

“Nuestra propuesta va en la línea del fomento de inversiones y la generación de oportunidades de empleo, además de la cooperación en temas de seguridad”, precisó.

En esa dirección, explicó, “se ha ido avanzando, esperamos tener a finales del próximo mes un plan más concreto y estamos viendo la posibilidad de tener una nueva reunión con el presidente de EEUU, Barack Obama, con motivo de la Asamblea General de la ONU”.

Sobre la marginación de la mayoritaria población indígena en Guatemala, Pérez Molina admitió que se debe a un “histórico abandono”, pero demandó también de esas comunidades “no confundir respeto a las tradiciones con atraso” en referencia a su oposición a las inversiones en desarrollo previstas en los territorios que habitan.