Roseau, 12 mar (EFE).- El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, aseguró hoy en la reunión de la Comunidad del Caribe (Caricom), que se celebra en Dominica, que la institución financiera ayudará a la región a lidiar con las deudas que soporta.
Zoellick avanzó la disposición del Banco Mundial a aliviar el peso de la deuda de estos países basándose en pasadas experiencias con Jamaica y otros estados de la región.
"He ofrecido enviar equipos a cada nación que esté interesada en intentar desarrollar una estrategia centrada en el buen manejo fiscal y el uso efectivo de la deuda", dijo Zoellick a los periodistas en Roseau, capital de Dominica.
El presidente del Banco Mundial señaló también que podría evaluar el empleo de expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos internacionales para evaluar la mejor forma de acometer esta tarea.
El próximo paso consistirá en que las naciones interesadas en la ayuda "vengan y podamos comenzar a bosquejar" un plan, agregó.
El anfitrión de la reunión del Caricom y primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, indicó que apelará a los directores de la instituciones financieras internacionales para que "aboguen" por los pequeños países de la región, "vulnerables y con unas economías medias de ingreso".
Exhortó a las instituciones financieras a que "traten a los Estados de la región de una manera especial y diferente", ya que el estado la deuda en la región es de diferente naturaleza que el registrado en otros países del mundo de economías medias.
En cuanto a los fondos de ayuda a Haití, azotado por un terremoto en enero pasado, Zoellick indicó que el Banco Mundial, poco después del sismo, empleó fondos de emergencia y destinó cien millones de dólares para ayuda a la nación caribeña.
Además, precisó, que la entidad propuso "trabajar de forma conjunta con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la ONU" para coordinar un fondo fiduciario que sirva para impulsar la reconstrucción del país.
Por otro lado, el presidente de Guayana, Bharrat Jagdeo, criticó el hecho de que los países desarrollados, a su juicio, estén usando los casos de corrupción contra Haití y como excusa para denegar al país la ayuda que necesita.
Acusó también a los Estados del Caribe de aceptar con excesiva prontitud la voluntad de Estados Unidos.
"Debemos empezar a pensar en nosotros mismos y no temer enfrentarnos a nuestros propios desafíos y decir al mundo desarrollado que necesitamos socios verdaderos en estos asuntos", dijo a los periodistas en referencia a la forma de asegurar que la ayuda a Haití no entré en el círculo de la corrupción.
Se espera que el presidente de Haití, René Préval, acuda hoy a Roseau para participar en la sesión final de la reunión.
Los jefes de Gobierno que no acudieron a la cita del Caricom, integrado por 15 países, son los de San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago, Montserrat, Belice y Surinam.
